Me dejaste tu aroma y con el…
los recuerdos de los días de batalla
Cuando nuestros sudores bailaron al mismo compas,
en medio de una guerra festiva
arremetían contra las sábanas de tu lecho.
Cuando los temblores no de miedo sino de desgarramiento,
razón del desprendimiento de todo miedo, toda moral todo juicio y toda razón entregados a la más dulce locura.
En la batalla del sin ganador
donde los gritos de victoria iban y venían de ambas partes
y un final estallido empapaba no de sangre a
los dos cuerpos para alcanzar la paz tan buscada todos y
que sólo se halla en una verdadera entrega como la tuya ,, como la mía.
En aquellos días de tenaces,
enfurecidas guerras;
la paz , la sublimación, el estado máximo del delirio,
del deleite, del placer.
¿Para que dejaste tu aroma impregnado?,
No el de tu perfume, ¡no¡ ,Tu real aroma.
Ese que viene de tus entrañas , de tu ser
De tu animalidad.
Ahora no podre lavarlo, no se podrá lavar de mi consciente,
de mi subconsciente, ni de mi inconsciente
Cuando caiga la penumbra y
vencida de cansancio caiga sobre mi almohada
vendrá tu fantasma a acompañarme en sueños y
murmuraré tu nombre que suena ahora tan amargo,
murmuraré tu nombre como un lamento
murmuraré tu nombre como un clamor
murmuraré tu nombre por interminables y cansadas noches
Thursday, 18 September 2014
De tu aroma para mi
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